París, futuro perfecto. L’Oeuf Centre d’Études.

El pasado es apabullante en París. Huir de él no siempre es fácil ya que la tradición pesa mucho en esta ciudad. No obstante, siempre hay quien encuentra una vía de escape.

En la década de los 60 los arquitectos Roger Bursetti, Jean Piantanida y Pierre Puccinelli se unieron a los artistas Charles Gianferrari, Lazaretto, Sergio Moruzzi, Pighin y Ferdinando Staffetta para dar forma a un nuevo París. Nace L’Oeuf Centre d’Études, dispuesto a llenar de color la ciudad y a investigar en profundidad la relación entre arquitectura y arte. Los vestíbulos serán su campo de experimentación, creando un lenguaje futurista en el que cada elemento está pensado y diseñado para ocupar su lugar exacto.

Pronto aparecen tímidamente las primeras esculturas en algunos edificios residenciales. Le seguirán los muros panelados en madera, las celosías orgánicas, los tiradores de puertas, los mostradores con formas insólitas y, sobre todo, los mosaicos geométricos de colores vibrantes.

Cerámica, pasta de vidrio, piedra, mármol… A lo largo de casi treinta años de actividad, L’Oeuf crea cerca de 300 mosaicos, muchos de ellos en la capital. A partir de los años 90 unos cuantos desaparecen durante las obras de reforma que se acometen en algunos edificios. Algunos, se pierden para siempre. Otros, con más suerte, se recuperan y son vendidos como piezas artísticas en galerías.

El huevo (oeuf, en francés) simboliza el renacimiento, la nueva vida, siendo al mismo tiempo frágil y resistente. Esta es la idea central con la que el grupo de artistas trabajó para crear ese París renovado, ese futuro perfecto que vamos a recorrer ahora mismo.

Alors, on y va?


Avenue Paul Doumer
Uno de los vestíbulos más personales del París de los 60 (bueno, y de cualquier época). El arquitecto Roger Anger proyectó una torre definida por la línea recta. Prismas como balcones y volúmenes severos. Los artistas de L’Oeuf, con quien trabajó habitualmente, crearon un espacio de contraste sembrando el portal con las columnas escultóricas de Charles Gianferrari. Un bosque onírico entre planos de mármol y panelados geométricos en madera.

Rue Crimée
Roger Anger
 y Charles Gianferrari vuelven a triunfar en 1968 con un portal memorable frente al Parc des Buttes-Chaumont. Por fuera, una estructura de hormigón doblada como origami y cubierta de teselas pequeñas en azules y verdes forma los balcones de la fachada. En el interior, el juego de planos plegados continua con muros recubiertos por figuras geométricas y maderas. La gama de color aquí es más cálida, recubierta con piezas de formas redondeadas y elementos escultóricos como los buzones, que flotan a modo de nave espacial en el centro del espacio.
París, conjugado en futuro perfecto.

Rue Saint Ambroise
Apenas un año más tarde, en 1969, nuestro tándem favorito (Roger/Gianferrari) vuelve a hacer de las suyas con un portal mucho más sobrio pero igualmente monumental. Por fuera, las líneas rectas marca de la casa y los juegos de huecos y salientes. En el hall, Gianferrari rompe la austeridad del espacio con un mural imponente recubierto de mosaico que se pliega sobre si mismo, creando ángulos y volúmenes que reflejan la luz como si fuese un gran diamante tallado.

Place Pinel
En 1974 el arquitecto Léo Solotareff levanta una torre destinada a residencia universitaria muy cerca de Place d’Italie. En esa época el barrio estaba en plena renovación y se construyeron grandes complejos habitacionales, que cambiaban la fisonomía parisina a lo alto y a lo ancho.
Con un exterior bastante anodino, la Résidence Pinel sorprende desde la calle por su estilo futurista. Los componentes del colectivo L’Oeuf crearon un vestíbulo muy personal mezclando metal con marrones y naranjas de formas psicodélicas.
Si pensamos que en esa época Paco Rabanne y Courrèges dictaban moda en la calle, todo encaja.

Rue Dantzing
Volvemos a Roger Anger y sus edificios dominados por la línea recta. En este, proyectado junto a Pierre Puccinelli en 1964 da rienda suelta a los componentes de L’Oeuf que despliegan mosaicos con fondo negro en cerámica y vidrio y unas preciosas celosías en madera con formas orgánicas llenas de movimiento.

Sculptura Panels
Uno de las creaciones más populares y extendidas del grupo L’Oeuf fueron los Sculptura Panels, una serie de paneles modulares compuestos por elementos geométricos que, mediante repetición o combinación formaban superficies muy interesantes. Podían ser usados para recubrir cualquier elemento creando murales, celosías e incluso una piel exterior del edificio. Realizados en planchas de metal o barro, piedra y madera estos paneles tenían nombres tan sugerentes como Claustral, Athena, Carib, Phenix, Octagon Luna.

¿Ganas de más?
Te damos algunas pistas para que puedas seguir viaje a tu ritmo, dentro y fuera de París:

  • la Embajada de Sudáfrica, un cubo futurista mitad búnker, mitad escultura en el muy burgués Quai d’Orsay. L’Oeuf diseño unos interiores increíbles
  • el panel de entrada del edificio Choisy Renaissance en pleno Chinatown parisino (95, avenue de Choisy)
  • la serie de 19 mosaicos del complejo La Villeparc, en Élancourt-Maurepas
  • la colección de mosaicos que dan la bienvenida en las Tours de l’Île Verte, en Grenoble
  • la sala en la que se celebran las bodas civiles de la Mairie de Gennevilliers
  • la tienda de Delvaux en Milán. Sí, porque el destino es caprichoso y uno de los murales más trabajados de Gianferrari cambió el portal parisino para el que fue creado por esta nueva localización